2 de julio de 2017

¿Qué hicimos para crear un tenebroso lago tóxico?

Tim Maughan[1]

Con la irrupción de la minería el lago Baotou se transformó en un vertedero de desechos tóxicos con elevada presencia de componentes radioactivos.

  En el horizonte sobresalen altas torres de enfriamiento y chimeneas que rozan el cielo gris. En la distancia también se observa un lago artificial hecho de un negro y tóxico barro, alimentado continuamente por decenas de tuberías de las cuales brotan desechos de las refinerías que rodean la zona.
El olor a azufre que sale de las tuberías es tan fuerte, que cualquiera pudiera jurar que se encuentra en el infierno.
Sin embargo, se trata de la sede de Baogang Steel and Rare Earth, un complejo industrial del tamaño de una ciudad localizado en Baotou, una zona en lo más profundo de Mongolia, en China.

Una ciudad cubierta de tuberías
Baotou es una región rica en elementos químicos conocidos como "tierras raras", fundamentales para mantener en movimiento nuestro moderno estilo de vida.
Estos minerales pueden ser encontrados en todo lo que nos rodea, desde carros eléctricos hasta todos los componentes electrónicos de los teléfonos inteligentes y pantallas planas.
Reportes indican que en 2009 China producía 95% de la tierra rara consumida por el mundo, y estimaban que la mina Bayan Obo, al norte de Baotou, contenía 70% de las reservas del planeta.
Estos minerales han jugado un papel fundamental en el explosivo crecimiento de la economía china durante las últimas décadas. El efecto en Baotou también ha sido notable: a pesar de lo que podría concebirse como una nueva fiebre del oro por estos elementos químicos, la ciudad parece más bien un pueblo fronterizo.


En 1950, antes de que las minas de tierras raras comenzaran a generar ganancias, la ciudad tenía una población de 97.000 habitantes. Hoy en día esta cifra supera los dos millones y medio.

El efecto de las minas de igual forma se refleja en la arquitectura de Baotou, la cual por momentos pareciera encontrarse atrapada entre el empuje capitalista de la rica actividad que desarrolla y las memorias de un pasado comunista, o entre los avisos de grandes marcas estadounidenses y las estatuas celebrando a Mao.
El peso de industrias como Baogang es notable. La refinería se ha desarrollado tan extensamente, a través de tuberías que cruzan aceras y avenidas, que es difícil decir dónde terminan las fábricas y dónde comienza la ciudad.

Prácticas comerciales color fango
En Baotou se encuentra una planta especializada en la producción de cerio, uno de los minerales más abundante de tierras raras.


 Entre los productos principales de la instalación es oxido de cerio, el cual se utiliza para pulir las pantallas táctiles de los teléfonos inteligentes y tabletas.

Sin embargo, más allá del laberinto de tuberías, tanques y salas del tamaño de hangares, no hay gente en la fábrica. De hecho, no está operando.
Representantes de la planta indican que se encuentra en receso por mantenimiento, pero tampoco hay señales de operativos de limpieza o reparaciones.
Una interpretación para esta sorpresiva inactividad, teniendo en cuenta la alta demanda mundial por los productos que elabora, revela una realidad comercial tan oscura como el lago artificial.
Al parecer, la paralización de actividades en la fábrica está vinculada con un esfuerzo de la industria por generar una escasez artificial del producto, a fin de impulsar el alza de los precios del oxido de cerio.
Esto no es nuevo en las estrategias comerciales de China. Ya en el 2012 la agencia de noticias Xinhua informó que el más grande productor de tierras raras en el país había suspendido sus operaciones para prevenir una caída de los precios.

¿Riqueza e innovación a que costo?
Sin embargo, aparte de las prácticas comerciales cuestionables, una de las razones que generan escasez de estos productos son los riesgos y elementos tóxicos vinculados al proceso de extracción y transformación en productos finales.
Por ejemplo, el cerio es extraído luego de triturar minerales y disolverlos en ácidos sulfúrico y nítrico, lo cual debe hacerse a una escala industrial, por lo que el proceso termina produciendo una enorme cantidad de desecho venenoso.
Podría decirse que el dominio que tiene China sobre el mercado de tierras raras se debe a que el gigante asiático tiene una mayor disposición a asumir el impacto ambiental que esta actividad conlleva, a diferencia de otros países.

China domina el mercado de tierras raras y asume el impacto ambiental que esta actividad conlleva.

Y no hay mejor lugar para comprender la magnitud de este verdadero sacrificio que las costas del lago tóxico de Baotou.
En lo que una vez fue tierra de granjeros, se comenzó a formar un lago como consecuencia de represas en ríos aledaños y por inundaciones. Con la irrupción de la minería, el lugar se transformó en un vertedero de desechos tóxicos.
Una simple mirada basta para tener imágenes de pesadilla, con ambientes extraños y horripilantes.
La sensación es aún más impactante si se tiene en cuenta que es un escenario hecho por la mano del hombre para construir teléfonos e incluso "tecnología verde", como las turbinas impulsadas por el viento para generar energía o carros eléctricos que no emiten monóxido de carbono.
Las empresas de tecnología continuamente nos instan a comprar la nueva tableta o teléfono. Pero no puedo olvidar que todo comienza en un lugar como Bautou y en un lago tóxico terrible, que se extiende hasta el horizonte
Adicionalmente, esa ironía guarda un riesgo latente: Liam Young, un investigador que trabaja en Reino Unido, tomó recientemente muestras al barro recogido en el lago y encontró que tiene una alta presencia radioactiva.
Tras ser testigo del impacto de la minería de tierras raras, me es imposible ver los aparatos que uso todos los días de la misma manera.
Al observar cómo Apple anunciaba su reloj inteligente recientemente, un pensamiento cruzó mi mente: antes hacíamos relojes con minerales extraídos de la tierra y los tratabamos como reliquias preciosas; ahora usamos minerales aún más raros y queremos cambiarlos anualmente.

Las empresas de tecnología continuamente nos instan a comprar la nueva tableta o teléfono. Pero no puedo olvidar que todo comienza en un lugar como Bautou y en un lago tóxico terrible, que se extiende hasta el horizonte.”


[1] BBC News Future,12 de Abríl, 2015. Versión original en: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/04/150410_tecnologia_mongolia_lago_toxico_egn

4 de marzo de 2016

EL SER HUMANO AL BORDE DEL COLAPSO SOCIAL Y AMBIENTAL


Presentación


El siguiente artículo aborda el tema del colapso del sistema. Su autor busca llamar la atención sobre dos aspectos extremadamente críticos que están ocurriendo hoy día y que muy probablemente sean los factores que conduzcan a tal colapso: los problemas sociales y el grave deterioro ambiental.
Para sustentar su teoría del colapso, el autor toma en consideración los estudios de diversos científicos, además de ciertos antecedentes históricos. 
Anónimos con Cautela.


EL SER HUMANO AL BORDE DEL COLAPSO SOCIAL Y AMBIENTAL

Por Daniel Abreu [i]

  Los seres humanos sentimos una mezcla de repulsión y fascinación por las profecías del fin del mundo. Desde el místico libro de la Biblia y sus Cuatro Jinetes del Apocalipsis, pasando por las (mal interpretadas) profecías mayas y el holocausto final de Nostradamus, la posibilidad de una extinción espectacular de nuestra raza siempre ha planeado en el imaginario colectivo. Pero ya no necesitamos misteriosas predicciones futuristas.

  Desde la Revolución Industrial hemos entrado en lo que podemos llamar el Antropoceno: la era en que el ser humano puede, y de hecho febrilmente lo hace, cambiar de manera radical los ecosistemas a una escala global.

  Abundante evidencia científica y de estudios sociales nos sugieren que como civilización, los seres humanos debemos plantearnos seriamente la posibilidad cercana de un colapso social y ambiental sin precedentes. No exageramos. El nivel actual de extinción de especies es el más acelerado desde que los dinosaurios desaparecieron hace 66 millones de años, y en esta ocasión el drama no procede de un impertinente cometa buscando impactar con nosotros.

Factores del colapso de las sociedades

  El pasado puede iluminar el análisis de nuestro futuro inmediato. Existen amplios registros históricos de avanzadas civilizaciones humanas que colapsaron dramáticamente, algunas de manera desconcertante, cuando aparentemente se encontraban en una etapa de notable desarrollo social y cultural como en los casos del imperio Maya del período clásico, de la Isla de Pascua y de los Vikingos que habitaron Groenlandia.

  El afamado profesor de geografía de la Universidad de California, Jared Diamond, menciona cinco factores que han contribuido en toda la historia a la supervivencia o colapso de sociedades pasadas:

  1. Los daños causados [al][ii] medio ambiente.
  2. Los cambios climáticos.
  3. La existencia de vecinos hostiles.
  4. La pérdida de apoyo y cooperación de vecinos [amigables].
  5. La respuesta de la sociedad humana ante los retos, ya sean ambientales, sociales, comerciales o militares.
  Diamond, evitando un análisis fatalista, también identifica acciones modificables que puede ayudarnos a los humanos globalizados del [siglo] XXI a detener el proceso de colapso de nuestra sociedad y nuestra especie:

  1. La deforestación y la destrucción del hábitat.
  2. Los problemas [en el] suelo (erosiónsalinización y pérdidas de fertilidad).
  3. Los problemas [en el] manejo del agua (escasez, contaminación hídrica y tratamiento).
  4. La caza y pesca excesiva.
  5. La introducción de especies invasoras.
  6. El crecimiento demográfico extremo y el aumento del impacto per cápita en el medio ambiente (huella ecológica).
  La pregunta más frecuente que recibe Diamond, confiesa él en un Ted Talk,[iii] es sobre cómo es posible que las sociedades se suiciden, “¿en qué pensaba el habitante de la Isla de Pascua [cuando] cortó el último árbol?”.

  Nuestro comportamiento como civilización, desgraciadamente, quizá no diste mucho de esa irracionalidad. En la teoría económica dominante los bosques ancestrales son generalmente tratados como activos a ser liquidados y el aire puro como un bien de lujo a ser adquirido a discreción por personas afluentes. Nuestros sistemas políticos y económicos (y la obsesión del crecimiento infinito del PIB) no están diseñados para comprender los límites que tiene la naturaleza de tolerar el daño que le proporcionamos.

Los Límites Planetarios

  El homo economicus ha (de)volucionado de ser un miembro de la comunidad de la vida a ser una fuerza planetaria que se encuentra empujando el sistema de la Tierra fuera de su rango normal de operación, con consecuencias inimaginables. En base a los datos disponibles (cierto que imperfectos pero contundentes), se puede afirmar que ya hemos hecho suficiente daño como para despertar el dragón que dormía plácidamente.

  Un grupo de destacados científicos expertos en sistemas terrestres propusieron un conjunto de nueve procesos clave en los sistemas terrestres (como el consumo de agua dulce, la regulación del clima y la acidificación de los océanos), críticos para mantener nuestro planeta en el estado estable de los últimos 10.000 años (Holoceno).

Los límites planetarios, Stockholm Resilience Centre.
  En este gráfico, en el sombreado verde interior, se muestran los nueve límites para evitar las “zonas de peligro” y establecer lo que denominan [como] un “espacio operativo seguro para la humanidad”. Las cuñas rojas representan una estimación de la posición actual de cada variable. Los límites en tres sistemas: tasa de pérdida de biodiversidad, cambio climático e interferencia humana en el ciclo del nitrógeno, ya se han sobrepasado.

  Para complementar este abordaje de los límites del planeta, Oxfam[iv] desarrolló una versión ampliada que también toma en cuenta la dimensión humana, incluyendo 11 factores sociales que se interrelacionan con los límites de los sistemas ecológicos.

Por debajo de la base social. Oxfam España.

  En el gráfico de la derecha, en azul se muestran las brechas para cada uno de los factores en donde se destaca la pobreza de ingresos, acceso a energía, agua potable y desigualdad social y de género. No es suficiente cuidar el planeta dado que ya existían desigualdad y carencias cuando nuestros antepasados cavernícolas poblaban ambientes prístinos. Se debe cuidar el planeta al mismo tiempo que hacemos más sostenibles y justos nuestros sistemas humanos.





¿Tenemos alternativa?

No podemos resolver los problemas con la misma mentalidad con la que los creamos.
Albert Einstein

  Se debe dejar de lado cualquier tono melodramático y un falso optimismo y observar críticamente las tendencias actuales. Particularmente, nuestra adicción al petróleo permanecerá intacta en términos porcentuales al menos por los próximos 20 años y las opciones alternativas viables como las energías renovables de nueva generación aún son lentas y marginales.

  Lamentablemente todo indica que sí, nos estamos condenando al cataclismo. Sin embargo, como en la astrología, las estrellas inclinan pero no deciden: aunque improbable, aún tenemos salvación. […]



Notas:
[i] Publicado el 23 de enero, 2014. Versión original en: http://www.unitedexplanations.org/2014/01/23/el-ser-humano-al-borde-del-colapso-social-y-ambiental/
[ii] Los corchetes son obra de Anónimos con Cautela.
[iii] TED, en ingles Technology, Entertainment, Design (Tecnología, Entretenimiento, Diseño) es una organización sin fines de lucro dedicada a difundir las ideas más  importantes de un amplio espectro de temas: ciencias, arte, política, educación, cultura, negocios, asuntos globales, tecnología y desarrollo. TED Talks son conferencias que se realizan alrededor del mundo, impartidas por personas importantes en su área de especialidad.
[iv] Organización no gubernamental sin fines de lucro enfocada en realizar labores humanitarias en todo el mundo.

26 de febrero de 2016

Declaración de principios

Los individuos que suscribimos  esta declaración deseamos dejar constancia para el futuro de los principios que nos mueven a tratar activamente de sentar las bases para la constitución de un movimiento realmente sólido y eficaz en contra del sistema tecnoindustrial.

1. Nuestros Principios.[i]

Los principios que guían nuestra actividad son:

1.1 Autonomía de lo Salvaje. Entendemos por “lo Salvaje” (también “Naturaleza salvaje”) todo aquello que no es artificial y cuyo funcionamiento es autónomo. Lo Salvaje es la parte de la Naturaleza que es indómita, que no está sometida al control y la gestión por parte de los seres humanos (o de sistemas tecnológicos fabricados por ellos), aun cuando los seres humanos puedan formar parte de ella. Consideramos también, por tanto, como parte de lo Salvaje la propia naturaleza humana, es decir, la parte de la mente y el comportamiento humanos que es innata y consecuencia biológica de la evolución por selección natural. A la autonomía de esta parte salvaje de los seres humanos es a lo que nosotros denominamos “libertad”. Nuestra postura es que la autonomía de lo Salvaje es el valor más importante al que todos los demás valores quedan subordinados. Consideramos malo (merecedor de nuestro rechazo) todo lo que atenta contra la autonomía de la Naturaleza salvaje. En consecuencia, este valor es el principio fundamental del que deriva el resto de nuestra ideología y que inspira nuestros objetivos y nuestra actividad.

1.2 Rechazo de la sociedad tecnoindustrial y de la civilización. Siendo nuestro principio fundamental el respeto hacia la autonomía de la Naturaleza salvaje, consideramos malo todo sistema social que atente de forma inevitable contra dicha autonomía. Consideramos que, por lo menos, toda forma de sociedad civilizada (es decir, con ciudades) es esencialmente contraria a dicho principio y, por tanto, mala. Y, dentro de las distintas formas de sociedades civilizadas, consideramos la sociedad tecnoindustrial (el sistema social cuya tecnología se basa en el motor de explosión y la energía eléctrica) especialmente dañina para la autonomía de lo Salvaje, debido a que gracias al enorme desarrollo de su tecnología afecta a muchos aspectos del funcionamiento de la Naturaleza salvaje que antes de esta forma de sociedad permanecían indómitos, además de interferir en mayor grado en la autonomía de aquellos aspectos de lo Salvaje cuyas dinámicas ya se hallaban sometidas en menor medida en otras formas de sociedad previas.

2. Nuestro Ideal.

Creemos además que es necesario y útil un ideal social positivo de referencia que inspire nuestra lucha. La mayoría de la gente prefiere luchar por un ideal positivo a sólo combatir unos hechos negativos. Nuestro ideal es el modo de vida cazador-recolector nómada, ya que es la forma de sociedad humana existente menos dañina para la Naturaleza salvaje y que mejor se ajusta a nuestra naturaleza.

3. Nuestro Objetivo.

De todos modos, no creemos que pueda lograrse la implantación consciente y planeada de un modelo social ideal sin que dicho modelo se pervierta y/o aparezcan graves efectos negativos no previstos, y esto sería especialmente cierto en el caso del modo de vida cazador-recolector nómada. Por tanto, aunque consideramos deseable la desaparición de toda forma de sociedad civilizada e incluso de toda forma de sociedad que se aparte del modo de vida cazador-recolector nómada, no se nos ocurre ninguna vía práctica mediante la cual dichos fines puedan ser alcanzados.

Sin embargo, de los principios señalados se desprende un fin claro: la destrucción completa del sistema tecnoindustrial. Si la sociedad tecnoindustrial es la forma de sociedad que más atenta contra la autonomía de lo Salvaje, dicha sociedad debe desaparecer. Por tanto, un movimiento que se base en los anteriores principios debe tener como objetivo fundamental acabar con la sociedad tecnoindustrial.

Al contrario que el final de la civilización o de toda otra forma de sociedad preindustrial diferente de las cazadoras-recolectoras nómadas, creemos que el objetivo de la desaparición definitiva de la sociedad tecnoindustrial puede ser alcanzable si en un futuro se producen ciertas condiciones materiales (una gran crisis, es decir, un fuerte debilitamiento del sistema social tecnoindustrial). De hecho, creemos que es probable que dichas condiciones materiales se acaben dando por sí mismas.

4. Nuestra Labor.

La labor del movimiento debe ser:

4.1 Desarrollar y difundir una ideología basada en los principios y el fin señalados.

4.2 Agrupar y organizar a todos los individuos adecuados (ver punto 5) de modo que el movimiento pueda fortalecerse y prepararse para, llegada la crisis del sistema tecnoindustrial, tratar de echarlo abajo definitivamente.

4.3 Facilitar la llegada de la crisis del sistema tecnoindustrial, en la medida de lo posible.

5. Peligros a evitar.

Para que el movimiento resulte realmente eficaz y mantenga la fidelidad a sus principios y a su fin, es imprescindible tener siempre bien presente que todo sistema social genera una ideología (un conjunto más o menos coherente de ideas y valores) que justifica y favorece su mantenimiento y su desarrollo material. Por tanto, hay que tener en cuenta que no se puede combatir eficazmente la sociedad tecnoindustrial basándose en los valores y fines del propio sistema social que se pretende destruir. En este sentido, es muy importante rechazar el progresismo, el humanismo y el izquierdismo. He aquí una breve explicación de cada uno de ellos:

5.1 De entre las diversas ideas que forman parte fundamental de la ideología de la sociedad industrial, el progreso (la idea de que el desarrollo de la sociedad es indiscutiblemente bueno) es una de las más importantes. El progreso implica asumir que todo cambio a mayor complejidad y tamaño sociales supone en el fondo una mejora de los seres humanos, de la sociedad e incluso del mundo. El progreso supone que el paulatino desarrollo de las sociedades humanas hacia una cada vez mayor destrucción y sometimiento de la Naturaleza salvaje es algo bueno. Justo lo contrario a como nosotros valoramos dicho proceso. El progresismo es la actitud de asumir y defender el progreso.

5.2 El humanismo es un conjunto de ideas que exalta “lo humano” considerándolo superior y ajeno a la Naturaleza. El humanismo deforma o incluso desprecia la noción de naturaleza humana (aparte de la Naturaleza salvaje en general), generando una imagen distorsionada de nuestra especie al considerar “humana” (o sea digna de respeto, buena) sólo la parte de los rasgos, actos y productos de los seres humanos que, no por casualidad, mejor se ajusta a las exigencias de la vida social civilizada. El humanismo considera “inhumanos” (malos y despreciables) aquellos rasgos, actos y productos de los seres humanos que no se ajustan a las exigencias de la vida social civilizada. El humanismo es, por tanto, contrario a cualquier ideología que tome lo Salvaje como valor fundamental.

5.3 El izquierdismo es una corriente derivada del humanismo que lo ajusta a las exigencias de la sociedad industrial moderna. Los rasgos básicos del izquierdismo son la defensa de la igualdad, de la solidaridad más allá del grupo natural de allegados y de una sociedad ideal armoniosa (sin conflictos, sin problemas). El izquierdismo es, si cabe, la más peligrosa de las tres tendencias aquí señaladas, ya que además de justificar el sistema tecnoindustrial al defender en el fondo ideas y valores del propio sistema, sirve de mecanismo de autodefensa del mismo debido a su carácter pseudorrebelde. La apariencia rebelde de las luchas izquierdistas atrae a muchas personas descontentas con la sociedad tecnoindustrial y encauza así su descontento al ofrecerles una forma de desfogarlo de modo inofensivo o incluso útil para el propio sistema tecnoindustrial. Y viceversa, las personas afines al izquierdismo, a menudo se sienten atraídas por las corrientes y movimientos que les parecen rebeldes, absorbiéndolos, invadiéndolos y arruinándolos al sustituir, modificar o pervertir sus principios y fines para ajustarlos a su credo izquierdista.

Es por esto que un movimiento contrario al sistema tecnoindustrial que desee ser realmente eficaz debe poner especial atención en mantenerse alejado de toda forma de izquierdismo, manifestar clara e inequívocamente su desprecio por él y mantener alejados de sí a los izquierdistas y otras gentes igualmente indeseables (individuos poco prácticos, inútiles, irracionales, desequilibrados, etc.).

El rechazo hacia toda forma de progresismo, humanismo e izquierdismo, el ataque a los valores del sistema tecnoindustrial y la difusión de nuestras ideas son requisitos para lograr que la actividad de nuestro movimiento resulte realmente eficaz, pero es necesario recordar siempre que no es el objetivo de dicha actividad. El objetivo es, y debe ser siempre, acabar con el sistema tecnoindustrial, que no es única ni principalmente un sistema ideológico, sino fundamentalmente material. No se trata de sustituir la ideología del Sistema por la nuestra, sino de acabar físicamente con él.


Notas:
[i] Extraído de, Naturaleza Indómita. También puede leerse en: http://www.naturalezaindomita.com/ Nota de Anónimos con Cautela.

20 de abril de 2015

La Sociedad Industrial y Su Futuro




Ya está a la venta en México la nueva edición de La Sociedad Industrial y Su Futuro, publicación más conocida como El Manifiesto de Unabomber.

  La edición de este texto ha corrido a cargo de la editorial llamada Ediciones Isumatag. Por su parte, Último Reducto con la colaboración de Theodore John Kaczynski fueron quienes realizaron la nueva traducción al español de esta obra.

  Para Anónimos con Cautela y Ediciones Colapso es importante la difusión de este libro, sin duda, el análisis que realiza Freedom Club (grupo firmante de esta obra), tanto a la psicología del izquierdismo como a la sociedad industrial y en particular a la tecnología moderna, exhibe las implicaciones desastrosas que tienen para con la Naturaleza salvaje y principalmente con la libertad y autonomía humana.
“La Revolución Industrial y sus consecuencias han supuesto un desastre para la humanidad. [… Han] desestabilizado la sociedad, han hecho que la vida no sea plena, han sometido a los seres humanos a situaciones indignas, han provocado un incremento del sufrimiento psicológico (también del sufrimiento físico en el Tercer Mundo) y han inflingido severos daños al mundo natural.”[1]
  Al término del libro, el lector podrá comprender que el progreso tecnológico nos está llevando al desastre. Que es necesario cambiar de rumbo, y que para ello lo mejor es desarrollar y consolidar una ideología y movimiento que asuma como objetivo único, la eliminación física del sistema tecnoindustrial.

Y que aquellos que en verdad deseasen eliminar al sistema deberían aceptar que es completamente necesario el rechazo absoluto de cualquier forma de izquierdismo, ya que este es una amenaza y atentan inevitablemente contra lo Salvaje.

  • Otros sitios adónde conseguir esta obra: 
           -Último Reducto
           -Ediciones Isumatag
           -Naturaleza indómita
           -Amazon
           -Edições Natura naturans (edición al Portugués)


Contenido de la obra:
  • Prologo.
  • Nota de agradecimiento.
  • La Sociedad Industrial y Su Futuro.
  • Introducción.
  • La psicología del izquierdismo moderno.
  • Sentimientos de inferioridad.
  • Sobresocialización.
  • El proceso de poder.
  • Actividades sustitutorias.
  • Autonomía.
  • Causas de los problemas sociales.
  • Perturbaciones del proceso de poder en la sociedad moderna.
  • Cómo se adapta alguna gente.
  • Los motivos de los científicos.
  • La naturaleza de la libertad.
  • Algunos principios acerca de la historia.
  • La sociedad tecnoindustrial no puede ser reformada.
  • La restricción de la libertad es inevitable en la sociedad industrial.
  • Las partes “malas” de la tecnología no pueden ser separadas de las partes “buenas”.
  • La tecnología es una tendencia social más poderosa que el deseo de libertad.
  • Los más simples problemas sociales han demostrado ser irresolubles.
  • La revolución es más fácil que la reforma.
  • El control del comportamiento humano.
  • El futuro.
  • La estrategia.
  • Los dos tipos de tecnología.
  • El peligro del izquierdismo.
  • Nota final.
  • Notas.

25 de marzo de 2015

NOTA ACERCA DE “THE ROAD TO REVOLUTION”

Por Ted Kaczynski.[1]

Una recopilación de mis escritos ha sido publicada por Editions Xenia de Vevey, Suiza; en inglés con el título The Road to Revolution, y en francés con el título L’Effondrement du Système Technologique.[2] El libro también contiene un epílogo (que aparece como prólogo en la versión francesa) a cargo del Dr. Patrick Barriot, así como otro epílogo escrito por el Dr. David Skrbina.

El editor ha presentado dicho volumen como “la obra de Unabomber, completa y autorizada”, pero en realidad ni es completa ni ha sido autorizada por mí. El libro no es una recopilación completa, ya que omite algunos de los escritos que he publicado; por ejemplo, “Ship of Fools”[3], que es probablemente, después de “Industrial Society and Its Future”[4], la más conocida de mis obras. El libro ha sido autorizado por mí en el sentido de que yo accedí a su publicación; pero yo no autoricé todo su contenido. Yo no autoricé ni la bibliografía ni el epílogo del Dr. Barriot, y algunas partes de mis propios escritos están impresas con numerosos errores en el libro.

El original del libro fue preparado por el Dr. Barriot a partir de mis manuscritos. A lo largo de varios meses el Dr. Barriot me fue enviando los borradores de mis cartas y ensayos mecanografiados por él para que yo pudiese corregirlos. Sus borradores tenían numerosos errores, y le envié varias largas listas de correcciones. En una nota fechada el 27 de febrero del 2008, el Dr. Barriot me aseguró que “tendría en cuenta” todas mis correcciones, pero tras la publicación del libro me quedé perplejo al descubrir que el Dr. Barriot simplemente había ignorado varias de mis listas de correcciones y había enviado al editor los correspondientes borradores tal como estaban –llenos de errores. Como resultado, parte del libro publicado está enturbiada por errores, algunos de los cuales son lo suficientemente graves como para cambiar el significado del texto. Al final de esta nota aparece una lista con los errores más importantes.

La versión  francesa del libro es una traducción hecha por el Dr. Barriot. Un amigo mío que sabe francés ha estado comprobando la traducción, pero de momento sólo ha podido revisar una pequeña parte del libro. Aun así, ha encontrado algunos errores significativos (el más destacable es la completa omisión del párrafo 9 de “Industrial Society and Its Future”), así que es cuestionable que dicha traducción refleje fielmente mis ideas .

Yo desconocía completamente el contenido del epílogo del Dr. Barriot antes de la publicación del libro. Cuando el libro salió a la luz quedé anonadado al ver que una parte del epílogo del Dr. Barriot (la mitad superior de la página 360) repetía las mismas ideas izquierdistas de las cuales yo siempre me he esforzado por mantenerme alejado, y la otra parte me vinculaba con las “Brigadas rojas”, la “Facción del Ejército Rojo”, el “Frente de Liberación Animal” y otros de los grupos de extrema izquierda que yo desdeño.

Es muy poco apropiado que tanto el epílogo del Dr. Skrbina como la bibliografía que el editor añadió al libro citen las siguientes obras: Alston Chase, Harvard and the Unabomber; Alston Chase, A Mind for Murder; J. Douglas, Unabomber: On the Trail of America’s Most Wanted Serial Killer; R. Graysmith, Unabomber: Desire to Kill; J. Smolove et al., Mad Genius; Chris Waits y Dave Shors, Unabomber: The Secret Life of Ted Kaczynski. Todas estas obras son en diferentes grados irresponsables y/o deshonestas. En particular, el libro de Waits y Shors consiste mayormente en un cúmulo de mentiras descaradas.

La lista completa de correcciones a la edición de The Road to Revolution llevada a cabo por Xenia ocuparía más de veinte páginas. Sin embargo, estas son algunas de las correcciones que me parecen más importantes:

  • Página 27, línea 20, donde pone “more leftists” debería poner “most leftists”.
  • Página 49, línea 9 de la Nota 16, donde pone “standards of 'property'[5] debería poner “standards of 'propriety'[6].
  • Página 49, línea 18 de la Nota 16, donde pone “physically dependent on” debería poner “physically independent of”.
  • Página 51, línea 11, donde pone “society of the nation” debería poner “society or the nation”.
  • Página 71, línea 1, donde pone “i.e.” debería poner “e.g.”.
  • Página 80, línea 7, donde pone “car of his” debería poner “car or his”.
  • Página 94, línea 21 comenzando desde el final, donde pone “away from everyone” debería poner “away everyone”.
  • Página 122, línea 8, donde pone “difficulty of pain” debería poner “difficulty or pain”.
  • Página 130, línea 15, donde pone “ethnic” debería poner “ethic”.
  • Página 251, línea 11, donde pone “most dependent” debería poner “more dependent”.
  • Página 266, sexta línea comenzando por el final, donde pone “usual” debería poner “unusual”.
  • Página 315, línea 3, donde pone “that can't” debería poner “that they can”.
  • Página 317, séptima y sexta líneas comenzando por el final, falta parte de una frase. En estas dos líneas debería poner: “therefore the factories would no longer be able to make things. If the factories were no longer able to make things, then there would be no more replacement parts to keep the TV”.
  • Página 321, segunda línea comenzando desde el final, donde pone “promote is” debería poner “promote it is”.
  • Página 333, cuarta línea comenzando desde el final de la Nota 8, donde pone “pages 80, 158” debería poner “pages 90, 158”.

Ted Kaczynski    
20 de octubre del 2009


[1] Traducción de “Note on The Road to Revolution”. Original en inglés. Traduce Último Reducto. N. del t.
[2] La edición mencionada data del 2008. N. del t.
[3] Existe edición en castellano: El Buque de Los Necios, Likiniano (sin fecha). Puede leerse en: http://www.sindominio.net/ecotopia/textos/buque_necios.html N. del t..
[4] “La Sociedad Industrial y Su Futuro”. Existe edición en castellano: La Sociedad industrial y Su FuturoEdiciones Isumatag, 2011. N. del t.
[5] “Propiedad”, en el sentido de “posesión”, en inglés. N. del t.
[6] “Propiedad”, en el sentido de “cualidad de ser social o moralmente adecuado o correcto”, en inglés. N. del t.

6 de septiembre de 2014

El más sucio de los combustibles fósiles

Por Michelle Nijhuis [a]


Vagones de ferrocarril cargados con carbón hacen fila para llenar los barcos que aguardan en Lamberts Point.

  En el 2012 el mundo emitió un récord de 34,500 millones de toneladas de CO2 derivado de los combustibles fósiles, y el carbón fue el principal contribuyente. A pesar de que el gas natural barato ha reducido el consumo de carbón en Estados Unidos, su demanda sigue aumentando en el resto del planeta, sobre todo en China: de persistir la tendencia actual, en las próximas décadas, cuando varios cientos de millones de personas en todo el mundo tengan electricidad por primera vez, la gran mayoría usará energía producida con carbón, así que ni siquiera el esfuerzo más agresivo en favor de las fuentes alternativas y la conservación podrá reemplazar ese combustible. Al menos, no de inmediato.

  Quemamos casi 7,260 millones de toneladas anuales y el mundo debe responder ¿Puede haber carbón limpio?

  ¿Con qué celeridad se fundirá el Ártico, cuánto subirán las mareas, cuán intensas serán las olas de calor? Esos elementos de nuestro futuro incierto dependen de lo que el mundo haga con el carbón, sobre todo Estados Unidos y China. ¿Seguiremos quemándolo y soltando carbono al aire? ¿O encontraremos la manera de capturar carbono y almacenarlo en el subsuelo, como hemos hecho con el azufre y el nitrógeno de los combustibles fósiles?

  “Tenemos que ejercer toda la presión posible a favor de la energía renovable y la eficacia energética, y también para reducir las emisiones de carbono derivadas del carbón” dice Sally Benson, investigadora de la Universidad de Stanford y especialista en almacenamiento de carbono.

  El carbón genera casi 80% de la energía eléctrica de China, pero no se utiliza solo con esa finalidad, pues al ser un mineral abundante también sirve para producir docenas de químicos industriales y combustibles líquidos, función que el petróleo desempeña en la mayor parte del mundo. Sin embargo, en ese país, el carbón es el ingrediente principal de bienes que abarcan desde el plástico hasta el rayón.

  El carbón también ha situado a China como líder en emisiones totales de dióxido de carbono, y aunque el país no proyecta abandonar el carbón, es cada vez más consciente de su costo elevado.

  A decir de Deborah Seligsohn, investigadora de políticas ambientales de la Universidad de California en San Diego, con casi 20 años de experiencia en China: “En la última década, el tema ha pasado de no figurar en la agenda a ocupar el primer lugar”. Gracias a las quejas públicas sobre la calidad del aire, a la percepción oficial de los riesgos del cambio climático y al deseo de tener seguridad energética, y una ventaja tecnológica. China ha invertido cientos de miles de millones de dólares en energía renovable y, ahora, es un importante fabricante de turbinas eólicas y paneles solares, como lo demuestran las enormes granjas solares dispersas entre las chimeneas de Yulin. Con todo, también apuesta por una energía de carbón ultra eficaz y una captación de carbono más simple y económica.

  Emplazada en Tianjín, a unos 140 kilómetros de Pekín, la primera planta eléctrica de China diseñada eficazmente para captar carbono comenzará operaciones en 2016. Llamada GreenGen, se espera que, a la larga, pueda capturar 80% de sus emisiones.

  El otoño pasado, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático emitió su más reciente informe y, por primera vez, calculó el presupuesto de emisiones del planeta (la cantidad de emisiones que podemos liberar sin que la temperatura aumente más de dos grados centígrados). El panel anunció que la cuenta, iniciada en el siglo XIX con la expansión de la revolución industrial, asciende hoy a más de la mitad de nuestro presupuesto de emisiones. A ese paso terminaremos con el resto en menos de 30 años.



Notas:
[a] Extraído de, Revista National Geographic en español, publicado el 22 de abril, 2014.