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2 de julio de 2017

¿Qué hicimos para crear un tenebroso lago tóxico?

Tim Maughan[1]

Con la irrupción de la minería el lago Baotou se transformó en un vertedero de desechos tóxicos con elevada presencia de componentes radioactivos.

  En el horizonte sobresalen altas torres de enfriamiento y chimeneas que rozan el cielo gris. En la distancia también se observa un lago artificial hecho de un negro y tóxico barro, alimentado continuamente por decenas de tuberías de las cuales brotan desechos de las refinerías que rodean la zona.
El olor a azufre que sale de las tuberías es tan fuerte, que cualquiera pudiera jurar que se encuentra en el infierno.
Sin embargo, se trata de la sede de Baogang Steel and Rare Earth, un complejo industrial del tamaño de una ciudad localizado en Baotou, una zona en lo más profundo de Mongolia, en China.

Una ciudad cubierta de tuberías
Baotou es una región rica en elementos químicos conocidos como "tierras raras", fundamentales para mantener en movimiento nuestro moderno estilo de vida.
Estos minerales pueden ser encontrados en todo lo que nos rodea, desde carros eléctricos hasta todos los componentes electrónicos de los teléfonos inteligentes y pantallas planas.
Reportes indican que en 2009 China producía 95% de la tierra rara consumida por el mundo, y estimaban que la mina Bayan Obo, al norte de Baotou, contenía 70% de las reservas del planeta.
Estos minerales han jugado un papel fundamental en el explosivo crecimiento de la economía china durante las últimas décadas. El efecto en Baotou también ha sido notable: a pesar de lo que podría concebirse como una nueva fiebre del oro por estos elementos químicos, la ciudad parece más bien un pueblo fronterizo.


En 1950, antes de que las minas de tierras raras comenzaran a generar ganancias, la ciudad tenía una población de 97.000 habitantes. Hoy en día esta cifra supera los dos millones y medio.

El efecto de las minas de igual forma se refleja en la arquitectura de Baotou, la cual por momentos pareciera encontrarse atrapada entre el empuje capitalista de la rica actividad que desarrolla y las memorias de un pasado comunista, o entre los avisos de grandes marcas estadounidenses y las estatuas celebrando a Mao.
El peso de industrias como Baogang es notable. La refinería se ha desarrollado tan extensamente, a través de tuberías que cruzan aceras y avenidas, que es difícil decir dónde terminan las fábricas y dónde comienza la ciudad.

Prácticas comerciales color fango
En Baotou se encuentra una planta especializada en la producción de cerio, uno de los minerales más abundante de tierras raras.


 Entre los productos principales de la instalación es oxido de cerio, el cual se utiliza para pulir las pantallas táctiles de los teléfonos inteligentes y tabletas.

Sin embargo, más allá del laberinto de tuberías, tanques y salas del tamaño de hangares, no hay gente en la fábrica. De hecho, no está operando.
Representantes de la planta indican que se encuentra en receso por mantenimiento, pero tampoco hay señales de operativos de limpieza o reparaciones.
Una interpretación para esta sorpresiva inactividad, teniendo en cuenta la alta demanda mundial por los productos que elabora, revela una realidad comercial tan oscura como el lago artificial.
Al parecer, la paralización de actividades en la fábrica está vinculada con un esfuerzo de la industria por generar una escasez artificial del producto, a fin de impulsar el alza de los precios del oxido de cerio.
Esto no es nuevo en las estrategias comerciales de China. Ya en el 2012 la agencia de noticias Xinhua informó que el más grande productor de tierras raras en el país había suspendido sus operaciones para prevenir una caída de los precios.

¿Riqueza e innovación a qué costo?
Sin embargo, aparte de las prácticas comerciales cuestionables, una de las razones que generan escasez de estos productos son los riesgos y elementos tóxicos vinculados al proceso de extracción y transformación en productos finales.
Por ejemplo, el cerio es extraído luego de triturar minerales y disolverlos en ácidos sulfúrico y nítrico, lo cual debe hacerse a una escala industrial, por lo que el proceso termina produciendo una enorme cantidad de desecho venenoso.
Podría decirse que el dominio que tiene China sobre el mercado de tierras raras se debe a que el gigante asiático tiene una mayor disposición a asumir el impacto ambiental que esta actividad conlleva, a diferencia de otros países.

China domina el mercado de tierras raras y asume el impacto ambiental que esta actividad conlleva.

Y no hay mejor lugar para comprender la magnitud de este verdadero sacrificio que las costas del lago tóxico de Baotou.
En lo que una vez fue tierra de granjeros, se comenzó a formar un lago como consecuencia de represas en ríos aledaños y por inundaciones. Con la irrupción de la minería, el lugar se transformó en un vertedero de desechos tóxicos.
Una simple mirada basta para tener imágenes de pesadilla, con ambientes extraños y horripilantes.
La sensación es aún más impactante si se tiene en cuenta que es un escenario hecho por la mano del hombre para construir teléfonos e incluso "tecnología verde", como las turbinas impulsadas por el viento para generar energía o carros eléctricos que no emiten monóxido de carbono.
Las empresas de tecnología continuamente nos instan a comprar la nueva tableta o teléfono. Pero no puedo olvidar que todo comienza en un lugar como Bautou y en un lago tóxico terrible, que se extiende hasta el horizonte
Adicionalmente, esa ironía guarda un riesgo latente: Liam Young, un investigador que trabaja en Reino Unido, tomó recientemente muestras al barro recogido en el lago y encontró que tiene una alta presencia radioactiva.
Tras ser testigo del impacto de la minería de tierras raras, me es imposible ver los aparatos que uso todos los días de la misma manera.
Al observar cómo Apple anunciaba su reloj inteligente recientemente, un pensamiento cruzó mi mente: antes hacíamos relojes con minerales extraídos de la tierra y los tratábamos como reliquias preciosas; ahora usamos minerales aún más raros y queremos cambiarlos anualmente.

Las empresas de tecnología continuamente nos instan a comprar la nueva tableta o teléfono. Pero no puedo olvidar que todo comienza en un lugar como Bautou y en un lago tóxico terrible, que se extiende hasta el horizonte.”


[1] BBC News Future,12 de Abríl, 2015. Versión original en: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/04/150410_tecnologia_mongolia_lago_toxico_egn

20 de abril de 2015

La Sociedad Industrial y Su Futuro




Ya está a la venta en México la nueva edición de La Sociedad Industrial y Su Futuro, publicación más conocida como El Manifiesto de Unabomber.

  La edición de este texto ha corrido a cargo de la editorial llamada Ediciones Isumatag. Por su parte, Último Reducto con la colaboración de Theodore John Kaczynski fueron quienes realizaron la nueva traducción al español de esta obra.

  Para Anónimos con Cautela y Ediciones Colapso es importante la difusión de este libro, sin duda, el análisis que realiza Freedom Club (grupo firmante de esta obra), tanto a la psicología del izquierdismo como a la sociedad industrial y en particular a la tecnología moderna, exhibe las implicaciones desastrosas que tienen para con la Naturaleza salvaje y principalmente con la libertad y autonomía humana.
“La Revolución Industrial y sus consecuencias han supuesto un desastre para la humanidad. [… Han] desestabilizado la sociedad, han hecho que la vida no sea plena, han sometido a los seres humanos a situaciones indignas, han provocado un incremento del sufrimiento psicológico (también del sufrimiento físico en el Tercer Mundo) y han inflingido severos daños al mundo natural.”[1]
  Al término del libro, el lector podrá comprender que el progreso tecnológico nos está llevando al desastre. Que es necesario cambiar de rumbo, y que para ello lo mejor es desarrollar y consolidar una ideología y movimiento que asuma como objetivo único, la eliminación física del sistema tecnoindustrial.

Y que aquellos que en verdad deseasen eliminar al sistema deberían aceptar que es completamente necesario el rechazo absoluto de cualquier forma de izquierdismo, ya que este es una amenaza y atentan inevitablemente contra lo Salvaje.

  • Otros sitios adónde conseguir esta obra: 
           -Último Reducto
           -Ediciones Isumatag
           -Naturaleza indómita
           -Amazon
           -Edições Natura naturans (edición al Portugués)


Contenido de la obra:
  • Prologo.
  • Nota de agradecimiento.
  • La Sociedad Industrial y Su Futuro.
  • Introducción.
  • La psicología del izquierdismo moderno.
  • Sentimientos de inferioridad.
  • Sobresocialización.
  • El proceso de poder.
  • Actividades sustitutorias.
  • Autonomía.
  • Causas de los problemas sociales.
  • Perturbaciones del proceso de poder en la sociedad moderna.
  • Cómo se adapta alguna gente.
  • Los motivos de los científicos.
  • La naturaleza de la libertad.
  • Algunos principios acerca de la historia.
  • La sociedad tecnoindustrial no puede ser reformada.
  • La restricción de la libertad es inevitable en la sociedad industrial.
  • Las partes “malas” de la tecnología no pueden ser separadas de las partes “buenas”.
  • La tecnología es una tendencia social más poderosa que el deseo de libertad.
  • Los más simples problemas sociales han demostrado ser irresolubles.
  • La revolución es más fácil que la reforma.
  • El control del comportamiento humano.
  • El futuro.
  • La estrategia.
  • Los dos tipos de tecnología.
  • El peligro del izquierdismo.
  • Nota final.
  • Notas.

6 de septiembre de 2014

El más sucio de los combustibles fósiles

Por Michelle Nijhuis [a]


Vagones de ferrocarril cargados con carbón hacen fila para llenar los barcos que aguardan en Lamberts Point.

  En el 2012 el mundo emitió un récord de 34,500 millones de toneladas de CO2 derivado de los combustibles fósiles, y el carbón fue el principal contribuyente. A pesar de que el gas natural barato ha reducido el consumo de carbón en Estados Unidos, su demanda sigue aumentando en el resto del planeta, sobre todo en China: de persistir la tendencia actual, en las próximas décadas, cuando varios cientos de millones de personas en todo el mundo tengan electricidad por primera vez, la gran mayoría usará energía producida con carbón, así que ni siquiera el esfuerzo más agresivo en favor de las fuentes alternativas y la conservación podrá reemplazar ese combustible. Al menos, no de inmediato.

  Quemamos casi 7,260 millones de toneladas anuales y el mundo debe responder ¿Puede haber carbón limpio?

  ¿Con qué celeridad se fundirá el Ártico, cuánto subirán las mareas, cuán intensas serán las olas de calor? Esos elementos de nuestro futuro incierto dependen de lo que el mundo haga con el carbón, sobre todo Estados Unidos y China. ¿Seguiremos quemándolo y soltando carbono al aire? ¿O encontraremos la manera de capturar carbono y almacenarlo en el subsuelo, como hemos hecho con el azufre y el nitrógeno de los combustibles fósiles?

  “Tenemos que ejercer toda la presión posible a favor de la energía renovable y la eficacia energética, y también para reducir las emisiones de carbono derivadas del carbón” dice Sally Benson, investigadora de la Universidad de Stanford y especialista en almacenamiento de carbono.

  El carbón genera casi 80% de la energía eléctrica de China, pero no se utiliza solo con esa finalidad, pues al ser un mineral abundante también sirve para producir docenas de químicos industriales y combustibles líquidos, función que el petróleo desempeña en la mayor parte del mundo. Sin embargo, en ese país, el carbón es el ingrediente principal de bienes que abarcan desde el plástico hasta el rayón.

  El carbón también ha situado a China como líder en emisiones totales de dióxido de carbono, y aunque el país no proyecta abandonar el carbón, es cada vez más consciente de su costo elevado.

  A decir de Deborah Seligsohn, investigadora de políticas ambientales de la Universidad de California en San Diego, con casi 20 años de experiencia en China: “En la última década, el tema ha pasado de no figurar en la agenda a ocupar el primer lugar”. Gracias a las quejas públicas sobre la calidad del aire, a la percepción oficial de los riesgos del cambio climático y al deseo de tener seguridad energética, y una ventaja tecnológica. China ha invertido cientos de miles de millones de dólares en energía renovable y, ahora, es un importante fabricante de turbinas eólicas y paneles solares, como lo demuestran las enormes granjas solares dispersas entre las chimeneas de Yulin. Con todo, también apuesta por una energía de carbón ultra eficaz y una captación de carbono más simple y económica.

  Emplazada en Tianjín, a unos 140 kilómetros de Pekín, la primera planta eléctrica de China diseñada eficazmente para captar carbono comenzará operaciones en 2016. Llamada GreenGen, se espera que, a la larga, pueda capturar 80% de sus emisiones.

  El otoño pasado, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático emitió su más reciente informe y, por primera vez, calculó el presupuesto de emisiones del planeta (la cantidad de emisiones que podemos liberar sin que la temperatura aumente más de dos grados centígrados). El panel anunció que la cuenta, iniciada en el siglo XIX con la expansión de la revolución industrial, asciende hoy a más de la mitad de nuestro presupuesto de emisiones. A ese paso terminaremos con el resto en menos de 30 años.



Notas:
[a] Extraído de, Revista National Geographic en español, publicado el 22 de abril, 2014.  

18 de agosto de 2014

SUELO

Por Anónimos con Cautela[1]


  Un indicador del estado de equilibrio en una sociedad humana es su tratamiento de la tierra. La capa superior del suelo es la base de la vida fértil en la Tierra. Sin tierra vegetal no existirían criaturas más grandes que líquenes, musgos y microorganismos.

  Toma a un bosque de aproximadamente 1000 años, crear 1 ó 2 pulgadas de tierra vegetal. En condiciones extremadamente fértiles, pastizales y bosques pueden crear tierra vegetal al doble de velocidad.

  En los últimos 10.000 años, el curso de la civilización agrícola como forma de vida ha sido un verdadero desastre para la tierra. En muchas regiones, los suelos han sido totalmente erosionados, compactados, empobrecidos, salinizados o destruidos de alguna otra manera. Este ha sido el destino del “Creciente Fértil”[2], del norte de África, Etiopía, las regiones mediterráneas de Europa, gran parte de Europa del este, y de gran parte del interior de China, Mongolia y la India.

  Otras regiones han sufrido "simplemente" un descenso masivo en la salud y el grosor del suelo (esto incluye a la mayoría de las distintas regiones del mundo donde son cultivados los principales alimentos: el “Sahel”[3], las grandes llanuras americanas, La Pampa [Argentina], y una amplia franja de Europa central y oriental de China).

  La tierra saludable es rica en materia orgánica, muy bien aireada sostiene y captura el agua (humus), y también es rica en formas de vida (a veces hay más de 1 billón de seres vivos en una cucharadita de tierra sana). El suelo es la piel viviente de la Tierra.

  En estado natural, las tierras tienden hacia un ecosistema en apogeo (un sistema maduro que maximiza la biodiversidad, la producción del suelo y la complejidad). Cuando se presenta alguna alteración, tal como una inundación, un incendio o una civilización, la tierra termina desnuda y expuesta. El suelo expuesto es una emergencia planetaria. Es una herida abierta en la piel de la Tierra.

  Al igual que nuestro cuerpo responde a una herida que sangra con la coagulación, la tierra también responde con un equipo de primeros auxilios: malas hierbas, pastos y otras plantas de crecimiento rápido anuales. Estas plantas cubren rápidamente el suelo y empiezan a sanar la herida, preparando la tierra para pastos perennes, arbustos, árboles, o quien sea que pertenezca allí.

  Si se mide el equilibrio de una sociedad por su relación con la tierra, la actual civilización industrial está drásticamente fuera de equilibrio. Durante los últimos 40 años, cerca del 30% de la superficie agrícola total ha sido tan degradada que ya no puede utilizarse. Esa tierra tomará cientos o miles de años en recuperarse, si es que puede hacerlo.

  Una cultura humana saludable es aquella que cultiva una relación con las comunidades en apogeo [la biosfera], alienta su crecimiento continuo y floreciente y no las destruye.


Notas:
[1] “Soil”, publicado en Deep Green Resistance, 17 de septiembre, 2012. Traducción a cargo de Anónimos con Cautela. Versión original en: http://deepgreenresistance.blogspot.mx/2012/09/soil.html N. del trad.
[2] Término denominado a la forma de arco (media luna) geográfico perteneciente al continente asiático, Oriente Medio, comprendido entre el mar Muerto, el golfo Pérsico, el desierto Arábigo y las alturas del Kurdistán. Su territorio se divide entre Siria, Turquía, Irán e Irak, y que corresponde con las cuencas de los ríos Tigris y Éufrates, que a su vez descienden en paralelo desde la península de Anatolia hasta su encuentro en las proximidades del golfo Pérsico. Su nombre fue asignado por la fertilidad y riqueza agrícola de las tierras, también es considerado el lugar de origen de la Revolución Neolítica. N. del trad.
[3] Término que significa “frontera o costa” en Árabe. Es una zona biogeográfica y ecoclimática del continente africano, que se extiende a través del mismo, entre el Océano Atlántico y el Mar Rojo, limita al norte con el desierto del Sáhara y al sur con las sabanas y selvas del Golfo de Guinea y de África Central. En este lugar comenzaron a domesticarse plantas para su uso agrícola hacia el año 5.000 a. C. En la actualidad, la explosión demográfica, el aumento del ganado y las zonas de cultivo cada vez más extensas han provocado la erosión del suelo y una profunda desertificación de la región. N. de trad.